Mientras escribo estas líneas medio mundo está hablando de Usain Bolt, el hombre más rápido de la tierra. Acaba de proclamarse campeón del mundo de los 100 metros lisos por novena vez en su carrera. Ya es el atleta con más medallas de oro en la historia de los mundiales, y el que más medallas ha conseguido. Esta gesta de Bolt me ha venido al pelo porque en este post voy a hablar precisamente de lo que Bolt hace mejor que nadie, ir rápido.

Dejando aparcado el tema de Bolt, quiero hablaros de un experimento del que quizás algunos ya hayáis oído hablar, la Prueba del Malvavisco (The Marsmallow Test). En los años 60, un profesor de la Universidad de Stanford llamado Walter Mischel, llevó a cabo una serie de estudios a través de los cuales analizaba factores que pudieran predecir el éxito de una persona a nivel académico, emocional o social. Para este experimento se seleccionó a un grupo de niños de 4 años. De forma individual se les sentó en una habitación donde tenían un malvavisco (una golosina muy típica en Estados Unidos), y se les proponía que si eran capaces de esperar 20 minutos sin comerse la golosina se les daría otra, y por tanto podrían comerse las dos. En caso de que se la comieran antes, no tendrían otra. El objetivo era comprobar qué niños eran capaces de esperar y no sucumbir a la tentación, y cuales eran más impulsivos. El resultado fue que sólo un tercio de los niños aguantó sin comerse la golosina. Pero lo interesante del experimento fue el seguimiento que se les realizó posteriormente. Al cabo de los años, cuando ya estaban en la universidad o empezando su vida laboral, pudieron comprobar como aquellos niños que habían sido capaces de esperar para obtener la recompensa, eran los más exitosos, tenían mejores calificaciones académicas y mejores empleos.

Este descubrimiento, que posteriormente se ha llamado el principio del éxito o el principio de la gratificación retardada, nos viene a decir que si todos los días nos comemos la golosina vamos a obtener placer momentáneo, pero estaremos desperdiciando la posibilidad de obtener una mayor gratificación posteriormente.Por el contrario, si somos capaces de aguantar y no comernos la golosina en determinadas ocasiones, la gratificación tenderá a ser proporcionalmente mayor en el futuro.

usain

Este principio del que se ha hablado y escrito mucho, y como hemos visto, demostrado hace ya bastantes años, parece que no ha calado en la sociedad actual, caracterizada por la inmediatez, donde todo ha de ser ya, sin poder esperar y queriendo satisfacer nuestros deseos de forma inmediata. En el ámbito del deporte juvenil o de formación, este hecho aún es más palpable. En demasiadas ocasiones parece que nos gustan demasiado las golosinas (en nuestro caso, las victorias de nuestros alumnos) y no tenemos en cuenta que esa recompensa a corto plazo está impidiendo un correcto desarrollo del niño a largo plazo, y por tanto una recompensa mayor en el futuro. Además, este principio es conveniente que los propios alumnos lo entiendan y lo puedan aplicar en la pista o en el campo. Pensad la cantidad de veces que les decimos que no se precipiten, que trabajen más las jugadas, etc.

Actualmente, existe un modelo llamado “modelo de desarrollo del deportista a largo plazo» (“Long term athlete development model” o LATD), que combina métodos de entrenamiento exitosos, con datos científicos. A través de este modelo se busca que haya un equilibrio entre la carga de entrenamiento y la competición a lo largo del proceso formativo. De esta forma se pretende dar mucha más importancia al proceso del entrenamiento que a los resultados competitivos. En el modelo se proponen cuatro fases:

Fase fundamental (6-9 años). Aprender habilidades motoras básicas
Fase de entrenar para entrenar (9-12). Aprender habilidades fundamentales del deporte
Fase de entrenar para competir (12-16). Construir la base aeróbica, la fuerza hacia el final de la etapa y consolidar las habilidades deportivas específicas.
Fase de entrenar para ganar (16-18). Optimizar la preparación física y las habilidades del deporte, tanto individuales como las específicas.

Este tipo de propuestas, aunque han de ser tomadas con cautela, teniendo en cuenta el contexto en el que se vayan a implementar, la edad biológica de los niños, o las características individuales de nuestros deportistas, pueden ser de gran ayuda para tener una visión a largo plazo y no caer en la tentación de la obtención de resultados cortoplacistas.

Por tanto, en lo que a formación deportiva se refiere, tenemos que tratar de no fijarnos en Usain Bolt y querer ser los más rápidos en la obtención de resultados. Hay que esforzarse por estar dentro de ese tercio de niños que aguantaba sin comer la golosina, y seguramente los resultados a largo plazo serán mucho más gratificantes y duraderos tanto para nuestros alumnos como para nosotros mismos.

A continuación os dejo un vídeo donde podéis ver las reacciones de niños durante la Prueba de Malvavisco.

comentarios
  1. coincido en gral con la idea que se plantea aquí , pero no se esta haciendo mención a la otra parte que forma al todo
    Me refiero al sistema de competición , en donde se premia desde muy chico a los ganadores y las consecuencias que ello trae , por ejemplo mejores entrenamientos , sponsors , entrenadores etc ,
    Entonces llego a la conclusión que muchas de las buenas ideas antes mencionadas son pura teoría si no se cambia el sistema de competición ,,,, saludos

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    • Rafa dice:

      Hola Fer,

      Totalmente de acuerdo, de hecho si puedes lee el artículo titulado «No hay trofeos para todos porque lo importante no es participar» en el que hablo precisamente de eso.

      Saludos

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  2. […] No quiero ser como Usain Bolt – Rafael Martinez – Tenis 2.0 […]

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  3. Daniele dice:

    Si es verdad que el volumen debe ir en desarrollo con la edad. De todas Usain Bolt su mejor marca es a los 23 anyos, en el 2009 hace mp en berlin en 100 y 200. En 2011 descalificado en el 100 y 19.40 en 200, muy buena marca con 25 anyos. La velocidad con sus mejores resultados se da entre los 22 y 25 anyos, por lo tanto no està mal lo que ha hecho usain bolt. Peor veo Gatlin y Gay que han sido cogidos dopados, y como decia un profesor mio en inefc, dopado 1 vez dopado para toda la vida. Igualmente en concentraciones de la catalana me he encontrado entrenadores que hacen 12×300 con cuatrocentistas, cuando con 3 series de 300 al 85% rec 10′ va del diez, o 2×300 al 90% con 20′ en periodo competitivo ya es un buen entrenamiento. Espanya mucho volumen y pocos resultados. Kevin Lopez a 1 semana del Cto del mundo en polonia (PC) un lactico de la ostia que acaba potando, eso sirve para llegar mal al cto

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    • Rafa dice:

      Hola Daniele,

      En ningún momento quiero poner en entredicho la carrera ni la formación de Bolt. Únicamente lo utilizaba como ejemplo de atleta veloz y que precisamente, la velocidad en la consecución de resultados es lo que no debemos buscar como formadores.

      Saludos.

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      • Daniele dice:

        realmente los ninyos han de ir probando pruebas, creo que en el atletismo se hace mejor que en otros deportes, en natacion desde infantiles compiten en cto de espanya, que son 11 y 12 anyos, en el atletismo esto no se da. Yo llevo chavales de atletismo, y tengo chicas que de juvenil corrian en 13.84, y ahora en promesa corren en 12.37, todo pq interesa ir poco a poco. He visto findistas que tienen mejores marcas de cadete que de junior, eso quema, pero esa culpa la tienen los que piensan que las chicas cuando empiezan la uni o se echan novio lo abandonan. Yo tengo gran parte del grupo de chicas promesas y siguen compitiendo (4 chicas) y dentro de mi grupo los que siempre han competido siguen entrenando conmigo desde hace 6 anyos. Tmb decir que tenia una chica juvenil de 400 metros vallas de 1.02.64 y ha decidido irse con Sevillano, que creo que es un entrenador de adultos y no de formacion, pero claro ellos quieren ser peces gordos ya, el futuro de les da igual tmb a los chavales

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  4. No puedo estar más de acuerdo contigo Rafa. Coordino una escuela de atletismo en Barcelona con 250 niños y niñas, y en ocasiones (cada vez más), nos cuesta hacer entender a los pequeatletas y sobretodo a sus familiares que no hay que quemar etapas, que no hay que ir demasiado rápido como bien dices.

    Mejor llegar lejos en el tiempo que ganar a la primera de cambio y dejarlo por el camino.

    Saludos

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